FASES DE LA MASONERÍA PERUANA

1.- Masonería Virreynal

Aunque no hay muchos datos respecto a los orígenes de la Masonería en el Perú, algunos autores Masónicos refieren que las primeras Logias se establecen en Lima en las últimas décadas del siglo XVIII. Dicha especulación se basa en el hecho de que en 1773, un supuesto miembro de la Orden que tenía por nombre Diego de la Granja, fue denunciado por la Santa Inquisión y sentenciado a muerte por Masón.

2.- Masonería intermedia

En esta etapa de la historia Masónica -"intermedia" entre la Masonería Virreynal y la Masonería Republicana-, aparecen las famosas sociedades Lautarinas, Logias de apariencia Masónica pero de esencia militar cuya finalidad era lograr la independencia del Perú. Entre las Logias Lautarinas destaca la Respetable Logia Simbólica Unión y Orden, fundada por el Hermano José de San Martín y varios oficiales expedicionarios de nacionalidad chilena y argentina.

3.- Masonería Republicana

El día 2 de noviembre de 1830 las Logias de origen virreynal, fundadas por nobles y militares españoles, que en el Perú trabajaban bajo la dirección de diversas Obediencias europeas, constituyeron por primera vez una autoridad Masónica nacional, titulándose Gran Oriente Peruano. Inútil es decir que las nuevas autoridades Masónicas hicieron imposible el tranquilo y fructífero trabajo de las Logias, provocando discusiones, rebeliones y separaciones. En 1859, las Logias Concordia Universal, Estrella Polar y Unión y Virtud, se separaron definitivamente de aquella autoridad, constituyendo en Lima una Gran Logia independiente.

Es interesante saber que entre los años 1826 y 1882, existieron en el Perú nueve Obediencias o Grandes Logias, que trabajaron en desacuerdo y entre las que figuran: la Gran Logia Neogranadina, la Gran Logia Nacional Unida, el Gran Oriente Peruano, el Gran Oriente Nacional, el Supremo Consejo del Grado 33, el Gran Oriente de Irlanda, el Gran Oriente de Italia, el Gran Oriente de Hamburgo y el Gran Oriente de Escocia.

3.- La Gran Logia del Perú

A fines de 1881, el Hermano Julio Iriarte, Venerable Maestro de la Respetable Logia Simbólica Virtud y Unión, pidió a los miembros de la Orden que se creara una Gran Logia con la unificación de todas las existentes. La propuesta fue acogida por mayoría y se trató sobre la nueva Obediencia en la Convención del 5 de marzo de 1882, la que terminó el 25 del mismo mes con la instalación de la Gran Logia del Perú y su primer Gran Maestro el Muy Respetable Hermano Antonio Arenas.

Las Logias fundadoras de la Gran Logia del Perú fueron: Orden y Libertad Nº 2, Virtud y Unión Nº 3, Parthenon Nº 4, Honor y Progreso Nº 5, Alianza y Firmeza Nº 6, Kosmos Nº 7, Arca de Noé Nº 8 y Regeneración Fraternal Nº 9.

Actualmente la Gran Logia del Perú cuenta con casi 3,000 miembros y 176 Logias fundadas desde 1882 a la fecha.

4.- Los cuatro cismas de la Masonería peruana

A lo largo de su historia, la Masonería peruana ha sufrido cuatro cismas, siendo el más grave el ocurrido en 1998.

La primera escisión Masónica ocurrió en 1859, cuando las Logias Concordia Universal, Estrella Polar y Unión y Virtud, se separaron del Gran Oriente Peruano, cansadas de la intromisión del Supremo Consejo del Grado 33 en las decisiones Logiales, y fundaron su propia Gran Logia.

La separación de 1945 ocurrió cuando un grupo de Logias pretendía impedir la reelección en el cargo de Gran Maestro de Augusto Solari Saco, quien terminó siendo irradiado (expulsado) de la Orden.

Los dos últimos cismas de la Masonería peruana tuvieron un mismo común denominador: las elecciones a Gran Maestro de Masones del Perú. La escisión de 1998 se llevó a cabo durante el proceso electoral de 1998, cuando el Muy Respetable Hermano Arturo Rivera del Piélago, en su calidad de Gran Maestro en ejercicio, aduciendo que hubo fraude electoral durante el proceso, nombra por decreto al Muy Respetable Hermano Ricardo Noriega Salaverry como nuevo Gran Maestro de Masones del Perú, medida que no fue aceptada por la mayoría de Logias y que desencadenó una serie de disputas judiciales por el control de la Orden, hechos que mantuvieron en sosobra a la Fraternidad hasta el 25 de marzo de 2000, fecha en que es elegido Gran Maestro de Masones del Perú el Muy Respetable Hermano Ismael Cornejo Alvarado, un ex general del Ejército peruano vinculado a la mafia fujimontesinista. La última división Masónica ocurre diez años después y tiene como protagonistas a los Hermanos Manuel Manrique Ugarte, ex-ministro de Agricultura de Alejandro Toledo, y Umberto Toso, laureado poeta peruano. Fue en marzo de 2008 cuando el Querido Hermano Umberto Toso, en su calidad de Maestro Masón, impugna al Respetable Hermano Manuel Manrique Ugarte, ganador de las elecciones a Gran Maestro, argumentando que el ex-ministro del gobierno peruposibilista no podía ser el jefe de la Masonería peruana por haber sido condenado por el Poder Judicial a un año de cárcel por delito contra la fe pública. El recurso de Toso fue rechazado por el Jurado Electoral Autónomo de la Gran Logia del Perú, a todas luces comprometido con el candidato ganador, hecho que originó la cuarta escisión de la Masonería peruana, ya que un grupo considerable de Maestros Masones, incluidos muchos de los electores de Manrique Ugarte, enterados luego de los comicios que el ganador de las elecciones había sido condenado a prisión (situación que según las Leyes Masónicas es causal de irradiación o expulsión de la Institución), desconocieron la legitimidad del flamante Gran Maestre, inciando junto al Querido Hermano Umberto Toso una lucha frontal contra el Muy Respetable Hermano Manuel Manrique ugarte para desfenestrarlo de su puesto.